Aprender a observar a tus alumnos en tu clase de Ciclismo bajo techo
Lunes, 21 Julio 
Antes de comenzar a impartir la clase de ciclismo bajo techo, es importante que el instructor cuente con información elemental de sus alumnos. Aspectos como Edad, condición física, antecedentes médicos, objetivos, expectativas y tiempo disponible para esta actividad van a ser determinantes para poder dirigir con éxito tu clase.
Aunque es imposible obtener toda esta información momentos antes de tu clase es importante que comencemos a obtenerla con una evaluación inicial en una solicitud de inscripción que podemos realizar antes de que nuestros alumnos inicien con esta actividad. También lo podemos hacer durante el transcurso de las clases, en los momentos en que alumnos e instructor pueden platicar.
Otra forma importante de obtener información va a ser observando con atención el desarrollo de tu clase.
Cuando aprendemos a observar el desarrollo de nuestra clase aprendemos mucho más de lo que nos imaginamos. Aspectos importantes que no podemos conocer con un cuestionario los podemos apreciar solo durante la clase; veamos como.
Motricidad; Es la acción del sistema nervioso central que determina la contracción muscular. Esta es una cualidad física que depende del grado de madurez y del trabajo motriz desarrollado por el alumno desde su infancia.
Una buena motricidad va a permitir al alumno coordinar y sincronizar sus movimientos.
Para apreciar el desarrollo de esta cualidad debemos observar con detenimiento como son los movimientos de nuestros alumnos. Es importante que apoyemos a quienes tienen dificultades con la motricidad ya que la falta de esta no permite un buen desempeño y puede ser causa de accidentes principalmente con los pedales .
Si te das cuenta de que un alumno no coordina, ten paciencia y trata de apoyarle, es importante que logre adquirirla y esto se logra con calma.
Condición física. Para poder exigir y conceder recuperación al alumno es necesario conocer su condición física así como su disposición al trabajo.
La adaptación al esfuerzo es un proceso complejo en el que a través de la aplicación de cargas de entrenamiento se propicia un fenómeno llamado supercompensación en el que el organismo se adapta al trabajo físico pero que definitivamente tiene que ser de forma gradual y paulatina, por lo que observar el grado de condición física del alumno es nuestra principal referencia para iniciar con un programa de acondicionamiento físico.
El primer signo de una deficiente condición es un pulso elevado a un menor esfuerzo,
La respiración agitada y descoordinada, la coloración rosada en la piel y la sudoración excesiva que son signos normales pero en personas no entrenadas aparecen con relativa facilidad.
Atención con los mareos, vómitos y desmayos, pueden ser síntomas de shock y estamos ante una situación peligrosa para la salud del alumno. Ante estos síntomas debemos tomar serias precauciones ya que no es normal que la actividad física responsable ocasione estos síntomas.
Recuerda que roma no se hizo en un día, un alumno puede hacer debut y despedida si en las primeras clases se sobre esfuerza y no nos percatamos de ello. Tal vez la clase no sea una experiencia agradable para quienes no están acostumbrados a hacer actividad física, recuerda que todo debe ser gradual y paulatino.
En ocasiones los alumnos principiantes pretenden realizar todo lo que se hace en clase y no manifiestan que el trabajo es excesivo para ellos. Esto puede ser a causa de pena o de sentirse incapaces de realizar esfuerzos importantes.
Un instructor demuestra su calidad cuando personaliza y es congruente con su trabajo.
Trata de evitar ser muy exigente con quienes no están preparados para ello. Determina que alumnos pueden hacer grandes esfuerzos y quienes aun no.
Solo detente un momento a observar el lenguaje corporal.
